3 motivos por lo que deberías viajar a Camboya!

Camboya es un país que se encuentra viviendo un crecimiento del turismo enorme, ¡y no es para menos! Su belleza, sus gentes, su cultura… hacen de este lugar un destino obligatorio para todos los turistas interesados en conocer Asia. Su gobierno aún es monárquico (de ahí su nombre oficial como Reino de Camboya) y es el perfecto destino místico que no te puedes perder. ¿No te convence? Estos son los 3 motivos principales para viajar a Camboya. 1. GASTRONOMÍA Este es un país para los más osados, pues solamente el acto de comer conlleva una separación de todo lo que conocemos. En Camboya se come sentado en el suelo, se usan las manos y su cocina está muy influenciada por la china y la india, así como por la tailandesa y vietnamita, por lo que encontrarás muchos platos conocidos pero también nuevas experiencias. Camboya es el lugar perfecto para conocer otras culturas culinarias y expandir tus horizontes. Y si te atreves… ¡prueba a comer un par de arañas! ¡Deliciosas! 2. CELEBRACIONES Siendo un país muy religioso, y predominando el Budismo Theravada, muchas de las celebraciones de Camboya tienen que ver con este aspecto, pero no por eso son menos interesantes. Si visitas el país en el mes de abril podrás disfrutar del Festival del Agua que celebra la crecida del rio. Son importantes también la celebración del Año Nuevo jemer, chino y vietnamita, la Navidad y el Ramadán. 3. LUGARES MAGNÍFICOS Muchos son los lugares de interés en Camboya, ya que es extremadamente rico en restos arqueológicos, paisajes de ensueño e interesante arquitectura. Angkor es la región de Camboya que visitar si se quiere conocer realmente la historia de este país, puesto que en ella se encontraron las sucesivas capitales del Imperio Jemer durante su época dorada. Por eso, esta región está repleta de inigualables restos arqueológicos, siendo el magnífico templo de Angkor Wat (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992) su máximo exponente. Preah Vihear es un templo construido entre el siglo XI–XII por los reyes jemeres Suriavarman y Suriavarman I en lo que ahora es la frontera entre Camboya y Tailandia. Además de la increíble belleza de este templo, su otro gran atractivo es que fue construido sobre un acantilado. Está dedicado al dios hindú Shiva.