La Cinta Azul

Iniciamos la ruta por la que muchos consideran la carretera más bella de Europa. La Strada Statale 163, conocida familiarmente como el Nastro Azurro o Cinta Azul, suma poco más de una treintena de kilómetros, pero se basta y se sobra para merecer un viaje sólo por el placer de recorrerla al volante y a muy poca velocidad. Desde la colina del Pausilippo a la península de Sorrento se despliega la hermosa curva de la bahía de Nápoles, realzada por el Vesubio. Al bordear la costa, por el sur, hacia Amalfi, se pasa ante el más ilustre escaparate de Italia. Encorsetadas entre los montes, colgadas de sus vertiginosas cornisas, están Sorrento, Positano, Amalfi, Ravello, una visión inolvidable. Popularmente conocida como la costa Amalfitana, vista desde Oriente, es un enorme acantilado provocado por los montes Lattari que caen al vacío al divisar el mar Tirreno. A partir de aquí surge un paisaje vertical, dominado por precipicios de vértigo y algunos barrancos que quitan la respiración, tan solo suavizados por algunos limoneros y olivos colgados en las alturas, bosques de castaños y algún pequeño puerto natural.